Hola Buenos días Mi nombre es Adriana Vidrio Borrego de la ciudad de Guadalajara, Jalisco. México y me encanto encontrarme a otra Familia Borrego de donde Proviene nuestro Apellido Jerez de los caballeros, estamos elaborando nuestro Arbol Genealogico y queria saber si usted sabe si se pueden investigar los datos de los primeros borregos que llegaron a Mexico, mi Tataratatarabuelo era Jesus Borrego Borrego, y quremos investigar si el llego de por alla, he querido investigar en el archivo general de las indias, pero por la distancia no he podido, si ustedes han investigado algo en algun lugar espero me pueda comentar o a donde puedo hablar, ojala los Borregos de por alla sean tan alegres y unidos como lo somos los Borrego Aguirre le paso la pagina de lo que estamos iniciando, solo hay fotos de una boda de mi primo pero estamos la gran mayoria de la Familia por si gustan verla www.borregofam.com la estaba haciendo un primo en EUA y por eso hay algunas faltas de ortografia. Esperando seguir en contacto y por la historia del apellido Borrego, Nosotros somos bastantes de la rama Borrego Aguirre que son mis abuelos somos 132 entre Hijos Nietos y Bisnietos y 34 hijos y nietos casados. Saludos Adriana Vidrio
Me ha llegado este email, si podemos ayudarnos y así conocer primos más lejanos, si alguien tiene algun dato o puede informarse de algo me lo deciís para contarselo a Adriana. Haber si este año en la fiesta somos más (como sigamos así vamos a tener que celebrarla en el Palacio de Oriente).
Salvatierra de los Barros se sitúa en la serranía de Jerez de los Caballeros, en un paisaje de variadas especies arbóreas (alcornoques, encinas, castaños, fresnos, nogales...) y herbáceos (tomillo, romero, jara...) que conforman el bello ecosistema de dehesa. En este pintoresco marco, en el que no faltan hermosas fuentes y frescos manantiales, se desarrolla una intensa actividad agroganadera, en la que destacan los productos del cerdo ibérico y los vinos tintos de larga tradición en la gastronomía extremeña. Su apelativo debe considerarse relacionado, no con la comarca que así se denomina, de la que Salvatierra se encuentra separada por un conjunto de sierras que establecen una clara divisoria entre los territorios de las dos vertientes, y en los que, dado el alejamiento y las evidentes diferencias geofísicas, no resulta encuadrable, sino con el material que sirve de base a la actividad por la que la población resulta universalmente conocida: la arcilla alfarera o barro. La característica que mejor singulariza el lugar es su cualidad como destacadísimo centro alfarero de renombre secular, actividad hoy en regresión, pero de la que hace sólo unas décadas existían en funcionamiento más de medio centenar de talleres, haciendo de Salvatierra el centro de esta especialidad más significado de Extremadura, y aun de España. Hasta época muy reciente, la existencia de la localidad se encontraba presidida en todos los aspectos por la dedicación a su ancestral artesanía. En sus alrededores proliferan los " barreros ", o lugares de los que se extrae la característica arcilla roja, que es llevada hasta el alfar donde se somete a un proceso de transformación hasta quedar dividido en las conocidas pellas o "pellotes" que se emplean para confeccionar las piezas en la rueda del torno. La situación geográfica de Salvatierra de los Barros - primeras estribaciones de la Sierra Morena extremeña, con una altitud de 620 metros sobre el nivel del mar, que sube a 815 en lo más alto de su sierra (Peña Utrera) - configura un clima distinto al de poblaciones cercanas y una flora y fauna variadas. El clima mediterráneo, caracterizado por la práctica ausencia de precipitaciones en verano, y el continental, en el resto del año, moldean en Salvatierra unas temperaturas relativamente moderadas. Su condición montañosa y la influencia atlántica que permite la entrada de aire húmedo hacen de este enclave uno de los más lluviosos de la Comunidad (casi todos los años nieva aunque no cubre el suelo o cuaje), y abriga a una naturaleza exuberante y diversa. El panorama que determina la vegetación es bravío y recio, configurando parajes de austera hermosura en el que dominan los verdes oscuros, grises y pardos. En contraste con esta gama, las adelfas, sauces, fresnos y demás especies ribereñas marcan el curso de los pequeños arroyos. La cobertura vegetal se caracteriza por la dehesa - bosques de encinas y alcornoques - y monte bajo; los cultivos de olivos, higueras y viñas subrayan el carácter agrícola del paisaje.
La historia pasada y presente de Salvatierra no es posible explicarla, si nos olvidamos de su posición -en plena sierra y estratégico cruce de caminos- y de su actividad industrial, singularmente, la transformación del barro. Su posición estratégica hizo que los romanos se asentaran en la localidad y la bautizaran con el nombre de Vama, hecho más que probable si observamos una lápida romana que conserva empotrada en la fachada de una casa de la calle don Pedro Gómez.
Algunos historiadores no se fían de la Salvatierra romana por el simple hecho de que aparezca una inscripción latina. El caso es que donde empieza verdaderamente Salvatierra de los Barros a contar para la Historia es a partir del siglo XIII, cuando el reino de León iniciaba la reconquista de Extremadura y decidieron edificar uno de los puntos de referencia de la localidad: el impresionante Castillo que corona la sierra. El castillo fue mandado edificar por Alfonso IX hacia 1190 y quedaría en manos de la corona leonesa hasta 1444, cuando Juan II lo donó al Marqués de Villena. Desde esa fecha, el castillo va a cambiar constantemente de dueño y va a ser objeto de continuas disputas; así, de la Orden de Alcántara va a pasar al condado de Feria, cuyas peleas instestinas las sufrirá el mismo castillo con la destrucción de una parte, del condado de Feria a la Casa de los Suárez de Figueroa; en el siglo XVIII caerá en manos de la casa Medinaceli y de ahí a manos de particulares que es como caer en la ruina. Y así habría seguido si una pareja de británicos, enamorados de estas fortalezas, no hubiera comenzado la reconstrucción del castillo en 1972 y decidieran que esa iba a ser su casa. De esta manera, el castillo de Salvatierra se conserva hoy perfectamente y se ha convertido en un destacado reclamo turístico. Merece señalarse también en la sierra, por sus características, un pozo de nieve que los expertos lo presentan como un modelo único en Extremadura. El pozo de nieve es una obra de mediados del XVI y se sitúa sobre la falda de la Peña Utrera, que con sus 813 metros de altitud representa la mayor elevación del entorno. Esta construcción consta de dos torreones cilíndricos, fabricados en manpostería, unidos entre sí con diversas dependencias anejas por la parte posterior. Su fin era claro; almacenar nieve para su consumo al pormenor. El extraordinario valor arqueológico del pozo hizo que fuese declarado Bien de Interés Cultural en 1990. El convento franciscano situado al pie del castillo y la Iglesia Parroquial de San Blas complementan lo más destacado de la arqueología local. El convento es del siglo XVII y aún hoy, en la ruina sigue conservando su majestuosidad. La Iglesia es más joven, del siglo XVI. Y constituye una recia construcción edificada en mampostería y sillares. Su estructura de cruz latina y su planta presenta una nave única de dos tramos, con cubierta de crucería estrellada de elegante, filigrana y cabecera poligonal de doble ámbito, también de crucería. Salvatierra tiene todo esto y sobre esto ha ido construyendo su historia. Pero Salvatierra no puede explicarse sin el barro, sin la artesamía que surge de él. La Historia cuenta que el alfarero es un oficio milenario y que los salvaterrenses lo ejercen desde tiempos inmemoriables. Hoy sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la economía local y uno de los atractivos de la población. Salvatierra no se entiende sin el barro, con el calificativo que da nombre al pueblo. La Historia lo recuerda en un texto perteneciente al Catastro de 1752 del Archivo Histórico Provincial de Cáceres: Libro 149: «... en esta villa (Salvatierra) desde antiguo se han labrado los más preciosos varros encarnados y los más finos de toda España, surtiéndose de ellos las Extremaduras Alta y, Vaja, la ciudad de Toledo, las quatro provincias de Andalucía, la villa de Madrid y en varias ocasiones hasta el señorio de Vizcaya (...)." "Estos afamados fabricantes por mucha aplicación que han tenido, esmero y fatiga con que han travajado sus yndividuos, como lo demuestra la notoriedad de la pública común aclaración, proviniendo de aquí haverle dado a esta villa el sobre nombre de Varros por la excelencia de las piezas que se fabrican en ella".
Origen: Gallego. Una rama pasó a Castilla y otra a Extremadura fundando casa en Jerez de los Caballeros (Badajoz). Descripción del escudo de armas: En campo de sinople cinco borregos de plata puestos en sotuer.
El apellido Borrego es relativamente abundante en la geografía española, aunque es más frecuente en la región de la que procede. Sin embargo, esta extendido por la mayoría de Comunidades Autónomas. Cabe destacar que el apellido enraizó desde lejanos tiempos en tierras de América Latina, y en la actualidad se encuentra ampliamente representado en el Nuevo Continente.
El origen del apellido Borrego procede de los lejanos tiempos de la Reconquista en los cuales diversos caballeros prestaron sus servicios a reyes y nobles españoles que lucharon contra los musulmanes. Las tierras que se ocupaban en las conquistas eran otorgadas a estos valerosos caballeros que establecieron el linaje familiar en dichos lugares. Posteriormente, miembros de la familia Borrego se trasladaron a otras zonas de la Península Iberica. Cabe señalar, como aspecto remarcable, que el apellido estuvo presente en diversos países de América Latina desde los primeros años de la conquista. La existencia, en aquellos lugares, de topónimos llamados Borrego demuestra la implantación del apellido desde los primeros años.
Flores
Escudo de armas FLORES
Origen: Asturiano Patronímico de Fruela o Froyla(n) al igual que Flórez, tiene por tronco al Infante D.Aznar Fruela, hijo bastardo de Fruela II, rey de Asturias. Se extendió por toda la Península con la Reconquista.
Escudo de Armas: En campo de azur, tres flores de lis de oro bien ordenadas. Algunos añaden bordura de gules con ocho aspas de oro. Otros de Andalucía traen: En campo de azur cinco flores de lis de oro puestas en sotuer. Probó nobleza en numerosas ocasiones en la Ordenes Militares y en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada